sǽcula
>> jueves, 28 de agosto de 2014 –
microrelato
El silencio se esconde en los rincones más oscuros, ahuyentado por una respiración asustada. Él no la mira con odio, pero en sus ojos, inundados de amor, brilla algo terrorífico.
Hablaba, pero ella no le está escuchando, sus ojos tiemblan incansablemente y se niegan a mirarle. Las agujas se encuentran: ha llegado la hora.
El silencio sale de su escondite, lo cubre todo y las sombras se posan sobre el cuerpo apagado de ella.
