En tu memoria, sita Isa.
>> miércoles, 29 de octubre de 2014 –
textos dedicados
¿Qué es un
profesor? Se pregunta mucha gente al terminar su etapa educativa. "Una herramienta educativa"
responderán los más utilitaristas, "alguien
que enseña para ganarse la vida" pensarán los más pesimistas. Debido a
mi disconformidad ante ambas respuestas intentaré responder a la pregunta con
tu imagen presente, Isabel, esperando que alguien esté de acuerdo con este
pensamiento.
El profesor nunca
fue para mí una figura que impusiera miedo o superioridad, más bien me imponía
el respeto que debería imponer cualquier mente maravillosa. Porque mente
maravillosa no es aquella que, llena de conocimientos, nos deslumbra y se hace
ver lejana; mente maravillosa es aquella que nos enseña la luz y nos abraza
para que nosotros también podamos brillar. Porque mente maravillosa era aquello
que tú tenías, Isabel, y que era tan fácil de ver que sobrecogía el corazón. Tú
fuiste profesora, y aunque desconozco el punto del camino que te llevó a serlo,
sucedió. Tú fuiste profesora, Isabel, y gracias a ello todos conseguimos brillar,
aunque fuera un instante, abrazados por tu mente maravillosa.
Tal vez el nombre
de Keats se escribiera en el agua,
como tú me enseñaste, pero tu nombre se ha escrito en nuestras mentes, Isabel.
Tu nombre viene conmigo, y mientras sea así, únicamente podrá seguir creciendo.
Porque tu visión de la literatura cambió aquel verano que leíste Guerra y Paz, pero para mí cambió aquel
día que te escuché hablar sobre Lord Byron.
Hasta
la próxima clase, sita Isa.
(En memoria de Isabel Gómez, profesora del antiguo IES Al-Qadir, actualmente IES Josefina Aldecoa.)
